Por qué te mareas
En un camarote o leyendo en el coche, los ojos ven una imagen quieta mientras el sistema del equilibrio nota el vaivén. Cuanto mayor es la diferencia, peor te sientes.
Guía independiente sobre el bienestar en los viajes. No sustituye la consulta médica, no hace diagnósticos ni prescribe tratamientos y no tiene relación con el sitio anterior de este dominio. Si hay riesgo para la vida, marca el 112 (o el número de emergencias de tu país).
Temas
La mayoría de los contratiempos de un viaje no tienen que ver con enfermedades, sino con que el cuerpo tiene que acostumbrarse deprisa a algo nuevo: el movimiento, el clima, el horario. Hemos ordenado estas situaciones en seis grupos para que encuentres la tuya con facilidad.
El cuerpo sabe adaptarse a un lugar nuevo, pero necesita tiempo. Un buen viaje deja ese tiempo en el programa.
Cómo funciona esta sección: describimos lo que suele pasar con el bienestar en situaciones típicas de viaje y qué medidas cotidianas ayudan. No hacemos diagnósticos, no nombramos medicamentos y no sustituimos una exploración médica. Si los síntomas son intensos, duran mucho o te preocupan, acude a tu médico.
El mareo aparece cuando los ojos, el oído interno y el cuerpo reciben señales distintas sobre el movimiento. El cerebro no logra encajarlas y surgen náuseas, debilidad y palidez.
En un camarote o leyendo en el coche, los ojos ven una imagen quieta mientras el sistema del equilibrio nota el vaivén. Cuanto mayor es la diferencia, peor te sientes.
Un sitio donde se mueva menos, mirar a lo lejos, aire fresco, comer ligero antes de salir y no leer durante el trayecto. Tienes más detalles en la sección de métodos.
Tras un vuelo que cruza varios husos horarios, tu reloj interno sigue con la hora de casa. De ahí el sueño durante el día, el insomnio por la noche y la falta de concentración.
Volar hacia el este suele llevarse peor que hacia el oeste, porque toca acostarse antes de lo habitual. El cuerpo se reajusta poco a poco, a lo largo de varios días.
La luz del día por la mañana en el destino, dormir según la hora local y un primer día tranquilo, sin compromisos importantes, te ayudan a coger el ritmo antes.
En un clima caluroso, el cuerpo gasta mucha agua y energía en refrescarse. Conviene tener especial cuidado con los niños, las personas mayores y quienes tienen enfermedades crónicas.
Debilidad, dolor de cabeza, mareo y náuseas con calor son la señal para ponerte a la sombra, beber y descansar. Si la persona habla de forma confusa o pierde el conocimiento, marca enseguida el 112 (o el número de emergencias de tu país).
Un sombrero, ropa ligera que cubra la piel, crema solar y descansar a la sombra en las horas centrales protegen la piel y reducen el riesgo de golpe de calor.
El frío intenso, el viento y la ropa mojada roban calor más rápido de lo que parece. En un viaje de invierno importan las capas de ropa, el calzado seco y tener dónde entrar en calor.
Temblores fuertes, apatía, movimientos torpes y habla confusa indican que la persona necesita un lugar cálido. Si empeora, marca el 112 (o el número de emergencias de tu país).
Varias capas finas abrigan más que una gruesa, y el gorro, los guantes y los calcetines secos protegen las partes del cuerpo que se enfrían antes.
En la montaña el aire está enrarecido y el cuerpo necesita tiempo para acostumbrarse. Cuanto más rápida es la subida, más probables son las molestias.
Dolor de cabeza, debilidad, mal descanso y falta de aliento tras subir pueden indicar que el cuerpo no logra adaptarse a tiempo. Lo habitual es aconsejar no seguir subiendo hasta encontrarte mejor.
Si vas a ir a zonas de alta montaña, comenta la ruta con tu médico con antelación, sobre todo si tienes problemas de corazón o de pulmón. Si empeoras de repente, baja y pide ayuda.
Pasar muchas horas sentado en un avión, un tren o un autobús cansa las piernas y la espalda, y el aire seco de la cabina da más sed.
Sin moverte, las piernas se hinchan y se entumecen, y es fácil olvidarse de beber sorbos de agua. Unos hábitos sencillos hacen el viaje mucho más llevadero.
Las embarazadas, las personas con problemas de corazón, de circulación o de pulmón y quienes se han operado hace poco deberían preguntar a su médico antes de viajar si necesitan medidas adicionales.
Aquí reuniremos artículos escritos en español sobre el bienestar en los viajes: la preparación, el día a día por el camino y la vuelta a casa.
Por ahora el catálogo está vacío: los artículos se irán publicando a medida que superen la revisión editorial.
Cómo prepararte para un vuelo largo: qué hacer con antelación, cómo comportarte en la cabina y cómo recuperarte tras aterrizar.
Hábitos sencillos sin medicamentos para el viaje: movimiento, agua, sueño y luz, ropa adecuada al tiempo, manos limpias y cuidado con la comida.
Palabras sobre la salud en los viajes explicadas con sencillez: del mareo y el desfase horario al seguro médico y la vacunación.
Qué preguntar a tu médico antes de viajar, si tienes una enfermedad crónica o si viajas con niños o familiares mayores.
Esta guía resume información general sobre el bienestar en los viajes a fecha de su preparación. Las recomendaciones para viajeros se revisan de vez en cuando, y lo que te conviene a ti lo decides junto con tu médico.