Guía independiente sobre el bienestar en los viajes. No sustituye la consulta médica, no hace diagnósticos ni prescribe tratamientos y no tiene relación con el sitio anterior de este dominio. Si hay riesgo para la vida, marca el 112 (o el número de emergencias de tu país).

Prevención

Prevención

Un vuelo largo no es peligroso en sí para la mayoría de la gente, pero las horas en un asiento estrecho, el aire seco y el horario descolocado se notan. Aquí tienes un plan tranquilo que te ayuda a llegar sin cansancio de más. No sustituye el consejo de tu médico, sobre todo si tienes alguna enfermedad crónica.

En la cabina de un avión cuesta controlar el horario, pero es fácil controlar los detalles: levantarte, beber, aflojarte el cinturón y dejar descansar la vista.

— Idea de la redacción

Qué vas a necesitar

  • Tiempo para ir al médico unas semanas antes del viaje
  • Los medicamentos que tomas habitualmente, con margen para todo el viaje, en el equipaje de mano
  • Informes sobre tus enfermedades crónicas y tratamientos, si los tienes
  • Ropa holgada y cómoda y un calzado fácil de quitar y poner
  • Una botella para el agua que puedas llenar después del control de seguridad
  • Una capa de abrigo: una chaqueta fina o un pañuelo por si hace fresco en la cabina
  1. Habla con tu médico

    Cuéntale cuánto dura el vuelo, adónde vas y cuántos husos horarios vas a cruzar. Te dirá si necesitas vacunas, qué llevar en el botiquín y si tienes que tomar alguna precaución especial durante el vuelo.

    Ejemplo orientativo: en la consulta, una persona comenta que se operó hace poco y el médico propone hablar de cuál es el mejor momento para volar.

  2. Prepara bien el equipaje de mano

    Lleva contigo, y no en la maleta facturada, la medicación habitual, los informes médicos y el botiquín: el equipaje puede retrasarse. Añade toallitas húmedas y un gel para limpiar las manos.

    Ejemplo orientativo: la maleta llega un día tarde, pero todo lo necesario para la salud va en la mochila bajo el asiento.

  3. Vístete para el trayecto

    La ropa holgada no aprieta el abdomen ni las piernas, y un calzado blando no molesta si los pies se hinchan un poco. Varias capas te permiten adaptarte al fresco de la cabina y al calor del destino.

    Ejemplo orientativo: en la cabina hace fresco y la chaqueta fina de la mochila resulta más práctica que una manta.

  4. Bebe agua poco a poco

    El aire de la cabina es seco y la sed llega sin avisar. Bebe poco a poco pero con regularidad, y mejor limita el café fuerte y el alcohol durante el vuelo: dificultan el sueño y dan más sed.

    Ejemplo orientativo: la botella va en el bolsillo del asiento, a la vista, para que te recuerde beber.

  5. Muévete durante el viaje

    Mientras esté encendida la señal de abrocharse el cinturón, flexiona y estira los pies, gíralos y tensa y relaja los músculos de las piernas. Cuando puedas levantarte, camina por el pasillo y estírate.

    Ejemplo orientativo: un pasajero elige asiento de pasillo para levantarse a estirar las piernas sin molestar a nadie.

  6. Ajusta el sueño al destino

    Si allí es de noche, intenta dormir: un antifaz y unos tapones te aíslan de la luz y del ruido. Si es de día, mejor no dormir mucho rato.

    Ejemplo orientativo: una viajera pone el reloj en la hora local ya en el avión y decide por ella cuándo descansar.

  7. Date un aterrizaje suave

    No llenes de compromisos importantes las primeras horas tras llegar. Sal a la luz del día, camina, come según la hora local y acuéstate por la noche, no nada más llegar al alojamiento.

    Ejemplo orientativo: la reunión no se fija el día de llegada, sino a la mañana siguiente.

Errores frecuentes

  • Dejar la visita al médico para los últimos días antes del viaje
  • Facturar la medicación habitual en la maleta
  • Pasar todo el vuelo sin moverte para no molestar a tus vecinos de asiento
  • Beber poca agua por no querer levantarte
  • Volar con ropa ajustada y calzado incómodo
  • Programar compromisos importantes nada más aterrizar

Si no te funciona

  • Si te da apuro levantarte a menudo, haz ejercicios de pies y piernas en el propio asiento
  • Si no consigues dormir en el avión, descansa con los ojos cerrados y sin mirar pantallas
  • Si no tienes asiento de pasillo, pide a tus vecinos que te dejen salir al menos un par de veces durante el vuelo
  • Si el vuelo tiene escala, aprovecha el tiempo en el aeropuerto para caminar y beber agua

Ponte a prueba

  • Tu médico sabe que vas a viajar y ha respondido a tus preguntas
  • La medicación habitual y los informes van en el equipaje de mano
  • Llevas ropa holgada y una capa de abrigo
  • Durante el vuelo bebes agua y te levantas a estirarte cada una o dos horas
  • Has ajustado el sueño a la hora del destino
  • Las primeras horas tras llegar están libres de compromisos importantes
  • Temas

    Mareo, cambio de horario, calor, frío, altitud y vuelos largos, ordenados por grupos. Aquí también está el catálogo de artículos.

  • Métodos

    Hábitos sencillos sin medicamentos para el viaje: movimiento, agua, sueño y luz, ropa adecuada al tiempo, manos limpias y cuidado con la comida.

  • Preguntas

    Qué preguntar a tu médico antes de viajar, si tienes una enfermedad crónica o si viajas con niños o familiares mayores.

  • Glosario

    Palabras sobre la salud en los viajes explicadas con sencillez: del mareo y el desfase horario al seguro médico y la vacunación.

Fuentes

  • OMS — recomendaciones para viajeros
  • Ministerio de Sanidad de Rusia — recomendaciones generales de salud

Esta guía resume información general sobre el bienestar en los viajes a fecha de su preparación. Las recomendaciones para viajeros se revisan de vez en cuando, y lo que te conviene a ti lo decides junto con tu médico.